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¿Por qué el aire acondicionado huele mal?

La humedad forma hongos y estos además pueden provocar problemas en la salud
El mal olor que sale desde el aire acondicionado es uno de los problemas más comunes en los vehículos con este sistema. Lo bueno es que es totalmente solucionable y para eso tenemos un tratamiento 100% efectivo.
Entre los problemas que pueden manifestarse en el aire acondicionado (A/C), uno de los más comunes es el mal olor que puede desprenderse de él. Este inconveniente no sólo puede afectar a la máquina, sino que también puede traer consecuencias negativas para la salud de su dueño y de quienes se transporten en él.

¿Por qué el aire acondicionado huele mal?
La causa de este inconveniente es la aparición de bacterias y hongos en el sistema. Esto se produce por la humedad que se genera en el equipo, el que si no es tratado, acarrea como consecuencia mal olor al momento de utilizarlo.

Para mejorar este problema no aconsejamos dejar en desuso el A/C, sino utilizarlo de manera periódica y adecuada, evitando acciones típicas como las de apagar el motor con el sistema de aire aún en funcionamiento, pues esto provoca que la humedad permanezca en las tuberías que componen el sistema del automóvil.

No realizar una revisión permanente del aire acondicionado de todo tipo de vehículo, puede permitir que en el sistema se acumulen bacterias, hongos y microorganismos que pueden dañar la salud y provocar enfermedades respiratorias como la tos, gripe, alergias, ojos llorosos, estornudos, etcétera.
El uso correcto del A/C además de tener directa relación con la revisión permanente y la aplicación de tratamientos anti hongos (como el que ofrecemos en Móvil Service), también pasa por el cuidado que el conductor le entregue a este sistema.

Es por eso que dentro de nuestros consejos, le contamos que resulta positiva la desactivación del aire acondicionado unas cuadras antes de llegar a destino. De esta manera es posible dejar fluir el aire y con ello permitir que la humedad en los conductos logre secarse.

Por otro lado, el hecho de utilizar el aire sólo en verano (y por lo tanto mantenerlo apagado todo el invierno) tampoco es recomendable. Lo único que se consigue con esta acción es que al momento de volver a utilizarlo, el olor sea el protagonista del viaje.